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Una patología con fuerte incidencia en la tercera edad, el Síndrome de Anemia Cardiorenal -conocido como CRAS, por su sigla en inglés -, ya tiene un nuevo y probado elemento que la combate: se trata de la aplicación intravenosa semanal de hierro, que mejora en buena medida la calidad de vida de los pacientes.
Así lo demostró una investigación clínica que llevó a cabo el equipo de profesionales del Laboratorio de Medicina Experimental del Hospital Alemán, dirigida por su responsable, el doctor Jorge Toblli, y cuyos resultados se publican la última semana de octubre en una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo, que publica el Colegio Estadounidense de Cardiología (JACC).
El estudio –con normas científicas muy estrictas: fue de tipo prospectivo, randomizado, controlado y doble ciego- se desarrolló en pacientes del Hospital voluntarios que no requerían diálisis y permitió a los autores concluir que una población determinada de hombres y mujeres con CRAS a la que se le administra hierro intravenoso durante cinco semanas, experimenta una mejoría apreciable en la capacidad de realizar sus actividades cotidianas. Y que, al mismo tiempo, estos pacientes podían evitar mayor daño renal y la consiguiente necesidad de hacerse diálisis.
La mejora en la capacidad del corazón se midió en los pacientes con un estudio llamado ecocardiograma –evalúa si el corazón expulsa debidamente la sangre a los tejidos- y con análisis de la depuración de creatinina (cuantifica la capacidad del riñón para eliminar correctamente las sustancias innecesarias para el organismo).
“El CRAS es una asociación de enfermedades que hay que difundirla mucho –resalta el doctor Toblli, especialista en Nefrología-, porque se puede hacer mucho bien a los pacientes en general y muy especialmente a aquellos de tercera edad con insuficiencia cardíaca congestiva”. El médico explica que esta población que sufre de problemas cardíacos generalmente también padece “enfermedad renal, y que la mayor parte de los pacientes con enfermedad renal además presentan cierto grado de insuficiencia cardíaca. En esas dos
situaciones, la anemia también parece ser un factor común; al menos un tercio de ellos”.
Sin eritropoyetina
Para acercar más detalles del estudio científico, el doctor Toblli cuenta la “historia” del Síndrome de Anemia Cardiorenal: “El término fue acuñado hace unos seis años por el nefrólogo canadiense Donald Silverberg, que comenzó a investigar esto exclusivamente en humanos y describió que disminuye la anemia en los pacientes cuando se les aplica eritropoyetina y hierro intravenoso, con una franca mejoría en ellos”. El responsable del Laboratorio de Medicina Experimental –que tiene 28 años de experiencia en el Hospital Alemán- agrega que, a diferencia de los estudios hasta el momento realizados por Silverberg y por otros grupos internacionales, en su Laboratorio se hizo “la primera investigación de estas características en la que no se aplica eritropoyetina que es una hormona del riñón que estimula la producción de glóbulos rojos en colaboración con el hierro”.
Toblli explica que, en los pacientes con CRAS, este mineral no se administra “en forma de pastillas porque está comprobado que –por diversos mecanismos- así lo absorberían menos. Por eso se les inyecta hierro intravenoso una vez a la semana”. El médico explica que esas inyecciones -no se deben hacer en una farmacia, sino en el Hospital o en un centro asistencial- duran aproximadamente 90 minutos cada una y al finalizar el paciente se vuelve a su casa”. El jefe del Laboratorio cuenta que hay pacientes que necesitan este tratamiento “sólo tres semanas, otros cinco y luego de seis meses vuelven para otra tanda. Eso depende de las condiciones de cada uno, que el médico determina según el caso en particular”.
“Lo importante –destaca - es que los cardiólogos y los médicos generalistas, que son los que más pacientes ven, tengan cada vez más en cuenta el tratamiento adecuado para sus pacientes con insuficiencia cardíaca y la hemoglobina con valores por debajo de 11”.
Más allá de la esta innovación -que ya se aplica con total seguridad en pacientes del Hospital Alemán-, el doctor Jorge Toblli concluye con las claves básicas para un debido control de la insuficiencia cardíaca y renal: “mantener un peso corporal adecuado, no consumir un exceso de sal, hacer actividad física, controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, recibir los medicamentos para limitar los lípidos y no fumar”.
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